¿Qué hace que algunos sistemas de reciclaje europeos tengan más éxito que otros?
Mientras la Unión Europea intensifica sus esfuerzos para cumplir con sus objetivos de reciclaje para 2030 y 2035, un nuevo estudio arroja luz sobre por qué algunos países están obteniendo mejores resultados que otros.
Publicado en junio de 2026 y encargado por EUROPEN, el informe de CIRCPACK by Veolia analiza los sistemas de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) en el sector de los envases en los 27 Estados miembros de la UE. Su conclusión principal es clara: el éxito depende menos de la cantidad de dinero recaudado y más de la eficacia del diseño y la gestión de los sistemas.
El diseño de tarifas impulsa el rendimiento
Una de las conclusiones más claras cuestiona la creencia común de que tarifas más altas conducen a mejores resultados. En realidad, la estructura de las tarifas es el factor determinante. Los países que utilizan tarifas detalladas con modulación ecológica, donde los envases más fáciles de reciclar pagan menos y los formatos más difíciles de reciclar pagan más, obtienen sistemáticamente mejores resultados que aquellos con tarifas fijas simples.
Según el estudio, estos sistemas logran tasas de reciclaje más de 16 puntos porcentuales superiores. La conclusión es que los incentivos inteligentes influyen en el comportamiento de los productores de manera más efectiva que simplemente aumentar los costos.
Persisten las deficiencias en la infraestructura.
El estudio también pone de relieve los desafíos de infraestructura que persisten, especialmente en el caso de los plásticos flexibles. Si bien los plásticos rígidos se reciclan a tasas relativamente más altas, los materiales flexibles tienden a quedarse rezagados debido a sistemas de recolección menos desarrollados, limitaciones en la clasificación y una capacidad de reciclaje desigual entre países.
Esto es relevante para formatos de embalaje como las películas monomateriales de PP y PE. Estos materiales están diseñados para ser compatibles con los sistemas de reciclaje existentes, pero sus resultados reales dependen de las capacidades locales de recolección, clasificación y procesamiento.
En términos más generales, ningún tipo de material de embalaje está en vías de cumplir con los futuros requisitos de la UE de «reciclabilidad a gran escala» en todos los Estados miembros sin inversiones adicionales. En resumen, la ambición política aún supera la capacidad operativa.
La gobernanza es lo más importante.
El informe tampoco encuentra un modelo EPR ideal. El hecho de que los sistemas dependan de una sola organización, de múltiples esquemas competitivos o del control estatal es menos importante que su eficacia. Los sistemas EPR de alto rendimiento comparten características comunes, como funciones claras, una supervisión sólida, informes transparentes y una coordinación efectiva. Bélgica, Italia, Alemania y España obtienen altas calificaciones a pesar de tener estructuras de sistema diferentes.
Mejores datos, mejores resultados
Otro patrón constante es la relación entre transparencia y rendimiento. Los países con datos de reciclaje más detallados y disponibles públicamente tienden a alcanzar tasas más altas. Una mejor información ayuda a identificar deficiencias, mejorar la toma de decisiones y dirigir las inversiones donde más se necesitan. Esto cobrará aún más importancia con la entrada en vigor de las nuevas normas de la UE en virtud del Reglamento sobre envases y residuos de envases (PPWR).
No existe un único plan maestro
El estudio concluye que no existe un modelo único que sirva para todos los casos, pero los sistemas más exitosos comparten elementos clave. Estos incluyen tarifas reguladas según los criterios ecológicos, una sólida coordinación, datos de alta calidad y transparencia.
Para las empresas, el mensaje es claro. Mejorar la circularidad de los envases no se trata solo de un mejor diseño. También requiere sistemas que puedan recolectar, clasificar, reciclar y rastrear los materiales de manera efectiva a gran escala.
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